El litoral Ibicenco es muy variado, desde largas playas de arena fina hasta abruptos acantilados que caen en picado.
Costa sur: Para aprovechar al máximo los rayos de sol.
Costa oeste: Playas en las que podemos ver la espectacular puesta de sol.
Costa norte: acantilados cubiertos de pinares y sabinas.
Costa este: El puerto de Ibiza, ubicado en una bahía natural, es el principal acceso por mar a la ciudad.
Es un rincón privilegiado en el norte de la isla. Que no se te olviden las gafas de buceo para sumergirte en sus fondos, de belleza inigualable.
Situada en el norte de la isla, la pureza de sus aguas cristalinas hace de esta pequeña cala un lugar idóneo para hacer buceo de superficie.
No suele haber mucha gente y es perfecta para desconectar. Los chiringuitos más famosos son: Madera de Jaume y el restaurante Bar Flotante.
De aspecto urbanizado, en Portinatx te encontrarás con una buena oferta de restaurantes de comida rápida, sombrillas y hamacas. Es una de las más cómodas para ir con niños, también de las más concurridas en el norte de Ibiza.
Es la más conocida de todas. Aguas cristalinas y kilómetro y medio de arena fina, con 4 fantásticos restaurantes: Malibú, Jockey Club, Sa Trinxa y Guaraná.
Es una de las playas más extensas de la isla con 2.700 metros de longitud. Situada entre Ibiza y San José, te encontrarás con chiringuitos para practicar deportes acuáticos.
Orientada directamente hacia el este, se forma de bellos acantilados. Cuenta con una parte nudista. La arcilla roja que desprenden sus rocas es beneficiosa para la piel. Los perros son bienvenidos.
Una de las calas más vírgenes y solitarias de Ibiza. Con unos fondos marinos maravillosos.
Es mucho más tranquila. Los restaurantes son La Escollera y el Chiringuito. El nudismo está permitido, sobre todo en la parte donde se encuentra el Chiringay.
Impresionante playa de rocas y agua cristalina. Bellísimas puestas de sol. ¡Cuidado con el acantilado!
Es una pequeña cala enmarcada entre macizos montañosos. Los domingos por la tarde se llena de tambores.
Para aprovechar al máximo el sol. Tienes que elegir entre sus tres tranquilas calitas.
Pequeña y recóndita playa que asegura intimidad y tranquilidad hasta en pleno mes de agosto. De suelo, rocoso está rodeada de casetas de pescadores.
Debido a las gruesas piedras redondas es difícil pasear por la playa. Lo mejor es quedarse en el Yemanjá o tomar un mojito en el Blue Marlin.